Imágenes con letras

Pláticas / Aire

 

En tierra hueca los sollozos germinan « ¿sí sabías? » Los astros se esconden, los fantasmas se acuchillan. Sorbo lluvia de fuego para pasarme el yermo por la garganta.

− ¡Todo esto es tuyo y aun así ladras!− «me grita el aire» –Si de verdad lo quieres, échale cal al perro muerto. Para ser cactus primero hay que ser gota y raíz, ardorosa frialdad, músculo petrificado ante la mirada de la ballesta ¿Quién diluyó tus aguaceros?, ¿qué carnada te atrajo para tragar anzuelos baratos?, ¿quién te enchufó las garras?, ¿con quién babeaste la brisa?, ¿por quién derramaste el mapa?, ¿a quién le volcaste una sarta de escaños para trepar el monte de la nada?, ¡en cuál  f-o-g-a-t-a  achicharraste tu sombra ¡dímelo!, ¿eh? ¡A quién!– «grita».

Sólo te digo «le explico» que en el mar amanezco porque allí soy cenizas, pero en el suburbio, lo sabes bien: soy ejido flaco o tal vez emblemática ruina ¿Y? Humo «lo sabes» que apesta a templo y suena a cuchicheo madrugador; humareda de vela violenta que un rato está y en otro despega lejos, «ya sabes»  para otro lado – ¿A dónde dices? – « ¡Pues a donde sea! ¡A cualquier lado menos allí mismo! Humo que sube a las estrellas desfilando extraviado, buceando como pulque en buches de sequísimos desiertos, huyendo como espíritus que por cualquier cosa se sacan los ojos y se muerden las patas».

« ¡También no seas cabrón y ventílame! Sóplame mientras junto conchitas, oréame en lo que brinco manantiales, acaríciame el pelo de la cara cada que atrapo al escarabajo que chifla ¡Exhala en los remos de mi canoa olmeca!, ¡zangolotea mi ropa mientras me unto al sol! ¡Aviéntame tus puños de brisa a la cara! ¡Ándale! ».

Dime tú «le digo» ¿qué se siente alebrestar al océano? «¡Dime si te hace feliz jalar a las nubes cuando están rositas con morado, confiesa si las humaredas te hacen cosquillas en la oreja o cuéntame si prefieres vestirte de lluvia por las tardes más que en las mañanas! Si no tienes raíces entonces, de menos, cárgate los lánguidos nubarrones a los confines de suelos muertos, a ver si así aunque sea se ve germinar una que otra semilla de delirio para decirle adiós, por fin, a estos cansados sollozos»

− ¡Nada quieres! − «Silba en el sigilo de la luna».